La Paz, 3 jul (EFE).- El Gobierno de Bolivia y el embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg, expresaron hoy su deseo de mejorar la relación entre ambos países, aunque reconocieron que hay problemas que se deben resolver para "reconstruir la confianza".
Goldberg y el ministro de Defensa de Bolivia, Wálker San Miguel, ofrecieron una rueda de prensa por separado tras reunirse en La Paz para abordar el estado de la relación bilateral.
Fue el primer encuentro entre autoridades de ambos países después del retorno del embajador estadounidense, quien fue llamado a consultas por Washington tras una violenta manifestación contra su legación en La Paz organizada por movimientos sociales afines al presidente boliviano, Evo Morales.
"Se han abordado de forma general los temas de la relación Estados Unidos-Bolivia con el ánimo de reconducir estas relaciones y armar una nueva agenda", afirmó San Miguel en su condición de ministro interino de Exteriores por el viaje del titular, David Choquehuanca.
Explicó además que Bolivia propuso a Estados Unidos una nueva agenda de la relación bilateral "en el marco del respeto a la soberanía, a la autodeterminación y a la política interna de los países".
Agregó que el diálogo con Goldberg concluyó "de manera positiva" y que los puntos de la agenda propuesta están "ahora a consideración de Estados Unidos".
"Éste es un primer paso en lo que hemos denominado adquirir una confianza que ciertamente no ha habido", remarcó San Miguel, quien reconoció que "ha habido una serie de problemas" en la relación bilateral y que "todavía los hay".
"Si creamos ese clima de confianza, creemos que podemos abordar esos y otros temas de la agenda bilateral de manera más constructiva", puntualizó el ministro.
Por su parte, Goldberg dijo que la idea es "tratar de resolver problemas en varios campos que son muy serios" y que encontró en el Gobierno boliviano "disponibilidad de hacerlo".
"Queremos resolver los problemas que existen en las relaciones entre los dos países, tomamos muy en serio esta relación que es histórica, ha sido siempre una relación de entendimiento y queremos volver a ese entendimiento", argumentó el embajador.
"Hay ataques y acusaciones infundadas que tenemos que resolver y hablar en serio y con sinceridad", subrayó Goldberg.
Existe "una decisión, un Gobierno que quiere hacer lo mismo y ojalá podamos hacerlo", anotó.
Se refirió también a lo sucedido con la Agencia Estadounidense de Cooperación (USAID), cuyo personal se retiró recientemente de la región boliviana del Chapare (centro) ante la amenaza de expulsión por parte de los sindicatos cocaleros.
Según Goldberg, Estados Unidos toma "en serio la seguridad" de su personal y USAID ha trabajado desde hace más de 20 años en el Chapare, región a la que calificó como "un pilar" de la lucha de su país contra el narcotráfico.