La opinión ciudadana suspende (4,8) al jefe del Gobierno en su gestión desde la victoria del 9-M - El alcalde de Madrid es el político mejor valorado (5,6) de España
Cuatro meses después de haber ganado por segunda vez las elecciones generales, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero acusa el desgaste de su gestión y la sensación de inactividad que ha dado el Gabinete en momentos de alarma por la crisis económica. Zapatero se queda en una valoración ciudadana de 4,8 puntos (en una escala de 0 a 10), según el sondeo realizado por la empresa Metroscopia para EL PAÍS durante el 9 y el 10 de julio.
La caída ha sido rápida y es relativamente intensa. Semanas antes de las elecciones del pasado 9 de marzo, la puntuación del jefe del Gobierno era casi un punto superior a la actual: 5,7 de acuerdo con el sondeo preelectoral publicado por este periódico el pasado 3 de febrero.
Para el 37% de los ciudadanos, el Ejecutivo actual es peor que el último presidido por Rodríguez Zapatero en la legislatura precedente. Son menos los que lo valoran mejor (21%), mientras el 34% no ve diferencias. Muy pocos miembros del Gobierno son conocidos por más de la mitad de los ciudadanos: en este caso, seis de 17, pese a la persistencia de muchos de los ministros del equipo anterior. El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, paga los platos rotos con una valoración más baja de lo habitual, tras haber sido tradicionalmente uno de los ministros mejor considerados, y no sólo entre votantes del PSOE.
La caída de Zapatero sigue sin aprovecharla el líder del principal partido de la oposición, Mariano Rajoy, que permanece anclado en niveles modestos de aceptación (4,3 en este caso), aunque la diferencia con el jefe del Gobierno se ha reducido.
Y como la política no suele admitir incertidumbres prolongadas ni vacíos, toda esta situación facilita la emergencia de otra personalidad alternativa. Así, el político mejor valorado por el conjunto de los españoles es el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón (PP), con una puntuación de 5,6 en el momento presente.
No es una gran novedad que Gallardón goce de buenos niveles de aceptación. Pero sí resulta interesante tras los debates, tanto internos como de grupos de presión externos, provocados por la reorganización de la cúpula del PP. Discretamente situado en la dirección surgida del último congreso de los populares, Ruiz-Gallardón está bien valorado por los votantes de su partido (5,9), pero también por los socialistas (5,7), que le puntúan más que a los dirigentes del PSOE; y por votantes del resto de los partidos (5,3).
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, roza la alta valoración de Gallardón sólo entre los votantes del PP, pero suscita animadversión en los ajenos. La media de aceptación de Aguirre no supera los 4 puntos entre el conjunto de los españoles, sólo por encima de Gaspar Llamazares, de IU, y de los tres dirigentes nacionalistas sobre los que se ha pedido opinión en este sondeo: Joan Puigcercós (3,4), Iñigo Urkullu (2,9) y Juan José Ibarretxe (2,6).